El antes: el comercio minorista y el mayorista nunca coincidieron.
El problema más difícil de una panadería es hornear la cantidad justa, y Hearth & Stone lo planificaba a ciegas. “El TPV conocía el menudeo, los pedidos mayoristas llegaban por correo, y la producción era una conjetura en la pizarra”, dice Mira Tomas, Propietaria. “We either ran out by noon or threw away trays at close. Both hurt.”
La venta al por mayor era lo más caótico: los pedidos recurrentes vivían en una bandeja de entrada, así que el pedido diario de cruasanes de una cafetería estaba en la memoria de alguien, no en un sistema.
$950/mes repartido en cinco herramientas. Producción en pizarra ciegos a la demanda real. Pedidos al por mayor viviendo en el correo electrónico.
The switch — one production plan.
Hearth & Stone unió el punto de venta minorista, los pedidos mayoristas y la producción en una sola plataforma para que el plan lea la demanda real de ambos canales. La nómina se conectó al mismo sistema.
“La primera mañana en que la producción coincidió con lo que realmente vendimos, el desperdicio simplemente cayó”, dice Tomas.
Qué se reemplazó
| Herramienta antigua | Reemplazado por el módulo Mewayz | Monthly saving |
|---|---|---|
| Retail POS | TPV e inventario | $170 |
| Mayorista (email/pedidos) | B2B / Wholesale Orders | $160 |
| Pizarra de producción | Planificación de la producción | $120 |
| Gusto | RR. HH. y nóminas | $160 |
| Herramienta de email / fidelización | Marketing y fidelización | $90 |
| Total del stack anterior | Mewayz Business | ahorra $700/mes |
El desbloqueo — producir según la demanda real.
Con el punto de venta, la mayoreo, la producción y la nómina unificados, la cocina planifica con datos:
- La producción lee la demanda real del comercio minorista y mayorista en conjunto
- Los pedidos permanentes mayoristas viven en el sistema, no en una bandeja de entrada
- El inventario y el recuento de ingredientes abarcan las tres ubicaciones
- La nómina lee las horas del mismo sistema en el que el personal ficha
Cuando la producción se planifica a partir de la demanda real combinada en vez de una estimación en la pizarra, horneas más cerca de lo que vas a vender. Menos se agota a mediodía, menos se tira al cerrar.
La nueva normalidad: una cocina, tres puertas.
“Ahora funcionamos como una sola cocina que atiende tres puertas”, dice Tomas. “El plan de producción es compartido, los pedidos mayoristas son reales y dejamos de tirar dinero a la basura cada noche.”